Antigripales

Si bien la gripe difiere mucho del resfrío, tienen algo en común: Son dos afecciones que en distinto grado alteran nuestra calidad de vida.


Recordemos que la gripe, produce postración, dolor y fiebre elevada, mientras que el resfrío, puede cursar con poca fiebre o sin ella y malestar nasal.

Es conocido que con o sin medicación los resfríos desaparecen en una semana.

Es verdad, pero existen en el mercado una serie de productos paliativos, es decir que alivian los síntomas, haciendo que esos 7 días sean más "llevaderos".
Algunos de los síntomas del resfrío pueden ser dolor de cabeza y de garganta. En ambos casos, un producto de venta libre como paracetamol o ibuprofeno puede aliviar este malestar. Si la molestia en la garganta impide "tragar" con facilidad, seguramente unos caramelos con un anestésico local como la benzocaína, suavizará momentáneamente la irritación. Las gárgaras con agua y sal pueden ser útiles (media cucharada en 250 ml de agua tibia).

En las formulaciones complejas para los resfríos, se suele incluir algún antihistamínico.
La mayoría de los antihistamínicos producen somnolencia y debilidad. Por eso se advierte no manejar automóviles o maquinaria pesada. Las personas mayores pueden padecer visión borrosa, ligeros mareos, boca seca, dificultad para orinar.
Felizmente no todos producen estos efectos secundarios. Es importante leer los prospectos.

El resfrío es una afección viral. Cuando los virus invaden las fosas nasales, se produce tumefacción o congestión. Allí actúan los descongestivos. Estas sustancias constriñen los vasos; descongestionan para lograr alivio.

Los descongestivos de uso corriente son la pseudoefedrina y la fenilefrina.
Dado que estos medicamentos pueden provocar vaso-constricción en otros sitios, pueden producir aumento de la presión arterial. Por esta causa los hipertensos solo pueden usar estos medicamentos -aunque de venta libre-, bajo control médico. Asimismo los pacientes diabéticos, hipertiroideos y cardíacos deben consultar con sus médicos acerca del uso de este tipo de medicación .

En los niños el tema es de cuidado. No se debe dar antigripales a los niños.
Un cuadro de congestión nasal que se prolonga excesivamente y que deriva en congestión bronquial, requiere la intervención del pediatra.

Consulte al médico. Consulte a su farmacéutico.





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