Várices

A medida que los días se hacen más cálidos, despojamos a nuestro cuerpo de los abrigos invernales. En muchos casos quedan expuestas las várices.

¿Qué son las várices?
Las várices son venas superficiales dilatadas que se hacen notorias por su color verde-violáceo y por presentarse en forma de protusiones (abultamientos o elevaciones) en la piel.
Probablemente las várices aparecen por una debilidad en las paredes de las venas superficiales. Estas van perdiendo elasticidad y van adquiriendo el aspecto tortuoso que las caracteriza.

¿Estas venas sólo pierden elasticidad?
Al perder elasticidad se ensanchan y se afectan las válvulas constitutivas de las venas.
En las venas normales, las válvulas que poseen en todo su trayecto, se cierran en forma perfecta para evitar el retroceso de la sangre. Recordemos que las venas llevan la sangre desde los tejidos al corazón. En las piernas, por ejemplo, deben conducir la sangre con un movimiento ascendente, venciendo la fuerza de la gravedad, esto explica la presencia de estas válvulas. En cambio en las venas dilatadas (várices), estas válvulas no se cierran, con lo que se produce un retroceso en el flujo sanguíneo nuevamente hacia abajo.


¿Este problema es solo estético?
Es un tema estético, sí, pero también es un problema de salud, pues las várices producen dolor, picazón, ardor, sensación de piernas pesadas.
El prurito (picazón) es un punto a considerar, pues en muchas ocasiones se produce rascado, con la posterior aparición de alteraciones en la piel (enrojecimiento, erosión, heridas).

¿Tengo que consultar al médico por esta problemática?
Es muy conveniente. Con tratamiento pueden aliviarse los síntomas y evitarse otras alteraciones como son la flebitis, las úlceras varicosas, la dermatitis y las hemorragias.
Cuando hay várices muy expuestas y abultadas es adecuado evitar los golpes y las heridas en el área varicosa: por esta causa pueden ocasionarse hemorragias y úlceras.
En cuanto a las úlceras, es de suma importancia actuar con premura, pues en general, sin el tratamiento oportuno, suelen extenderse y profundizarse, haciendo más dificultosa su curación.
Hoy en día existen en el mercado muchos elementos para facilitar su curación. Consulte.

¿Cómo es el tratamiento?
Muy variado. Todo depende de cuan comprometidas estén las venas superficiales y de las características del paciente. El médico tratante puede indicar medicación oral, local o terapia con inyecciones (escleroterapia). Otra alternativa es la cirugía. El flebólogo -médico especialista en esta afección- indicará el mejor camino a seguir.



Algunos consejos

- Elevar las piernas, en los momentos de descanso. Cuando esté acostado/a coloque un almohadón debajo del colchón, para elevar levemente las piernas cuando duerme o coloque un adicional en los pies de la cama para elevarla ligeramente.

- No use ligas o medias con elásticos que opriman la pierna o el tobillo dejando marcada en la piel una delgada circunferencia, dificultan la circulación.

- Use sí medias elásticas de compresión graduada. Estas sujetan en forma pareja toda la pierna de manera tal que actúan como una red de contención para las venas dilatadas.

- Cuando se bañe, evite el agua muy caliente. Asimismo no exponga sus piernas al sol (es conveniente no tomar sol en forma directa sobre las piernas si tiene várices muy marcadas). El uso de cera depilatoria en caliente también puede perjudicarlas. Incluso en invierno se deben evitar las bolsas de dormir y colocar las piernas y pies muy próximos a la estufa. El calor excesivo produce dilatación, cosa que no es buena para las várices.

- Cuando tenga picazón en la superficie de las piernas con várices, puede colocar compresas frescas, que lo/la aliviarán momentáneamente.

- No deje de consultar con su médico y en especial si se lastima una várice.
 







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